Archivos para Agosto, 2008

Jose Luis Perales

Publicado en General el 27 Agosto 2008 por La Voz de la Sierra de Santa Martha

EL SOL

Publicado en General el 26 Agosto 2008 por La Voz de la Sierra de Santa Martha

¿Qué le pasa al Sol?

El Sol está entrando en su tercer año de inquietante calma. Las manchas solares son raras y las llamaradas solares simplemente no ocurren. ¿El “mínimo solar” está durando más de lo que debería? Para hallar la respuesta, un científico de la NASA ha examinado datos sobre la ocurrencia de manchas solares, los cuales han sido recopilados durante siglos.

Julio 11, 2008:¡Detengan las rotativas! El Sol se está comportando normalmente.

Eso es lo que dice el físico solar de la NASA, David Hathaway. “Ha habido algunos informes últimamente que sostienen que el mínimo solar está durando más de lo que debería. Eso no es cierto. El actual período de calma relacionado con la cantidad de manchas solares se encuentra dentro de las normas históricas para el ciclo solar”.Este informe, que sostiene que no hay nada que informar, es de interés periodístico debido al creciente rumor en círculos populares y académicos de que algo anda mal en el Sol. El Sol está pasando más tiempo de lo normal sin producir manchas solares, declaró un reciente comunicado de prensa. Un examen cuidadoso de los datos, sin embargo, sugiere algo diferente.Pero primero, un informe de la situación: “El Sol se encuentra ahora cerca del punto bajo de su ciclo de actividad de 11 años”, dice Hathaway. “A esto lo llamamos ‘mínimo solar’. Es el período de calma que separa un máximo solar de otro”.

Arriba: El ciclo solar correspondiente al período 1995-2015. La curva “ruidosa” traza el número de manchas medidas; la curva suave representa las predicciones. Crédito de la imagen: D. Hathaway/NASA/MSFC. [Más información]

Durante un máximo solar, enormes manchas solares e intensas ráfagas solares ocurren diariamente. En Florida, es posible ver auroras. Las tormentas de radiación dejan fuera de servicio los satélites. Las interrupciones de las señales de radio frustran a los operadores de radioaficionado. El último de estos episodios tuvo lugar alrededor de los años 2000-2001.

Durante un mínimo solar, ocurre lo opuesto. Las ráfagas solares son casi inexistentes y transcurren semanas enteras sin que una simple y pequeña mancha solar rompa la monotonía del disco liso del Sol. Esto es lo que estamos experimentando ahora.


Si bien los mínimos son un aspecto normal del ciclo solar, algunos observadores están cuestionando la duración del mínimo en curso, que ahora se encamina hacia su tercer año.

“Parece como si estuviera durando mucho tiempo”, afirma Hathaway, “pero creo que precisamente estamos olvidando cuánto puede durar un mínimo solar”. A comienzos del siglo XX, hubo períodos de calma que duraron casi el doble del período actual. (Podrá hallar un ejemplo en las notas finales.) La mayoría de los investigadores ni siquiera habían nacido entonces.

Hathaway ha estudiado cuentas internacionales de manchas solares que se remontan hasta 1749 y ofrecen las siguientes estadísticas: “El período promedio de un ciclo solar es de 131 meses, con una desviación estándar de 14 meses. El decayente ciclo solar 23 (que estamos experimentando ahora) ha durado hasta ahora 142 meses —dentro de la primera desviación estandar y, por tanto, para nada anormal. La última cantidad de manchas solares disponible, tomada en un promedio de 13 meses, fue 5,70. Esta cifra es mayor que el 12 de los últimos 23 valores correspondientes a los mínimos solares”.

En resumen, “el mínimo en curso no es anormalmente bajo o largo”.

El mínimo más largo del que se tenga registro, el Mínimo de Maunder (1645-1715), duró un increíble período de 70 años. Raramente se observaron manchas solares y el ciclo solar parecía haberse roto por completo. El período de calma coincidió con una Pequeña Edad de Hielo, una serie de inviernos extraordinariamente crudos en el hemisferio norte de la Tierra. Muchos investigadores están convencidos de que esa baja actividad solar, conjuntamente con una aumentada actividad volcánica y posibles cambios en patrones de corrientes oceánicas, desempeñaron un papel en el enfriamiento del siglo XVII.La calma de 2008 no es una segunda visita del Mínimo de Maunder, cree Hathaway. “Ya hemos observado algunas manchas solares del siguiente ciclo solar”, dice. (Vea Comienza el ciclo solar número 24.) “Esto sugiere que el ciclo solar está teniendo lugar normalmente”.

¿Qué es lo que sigue? Hathaway anticipa más días impecables1, quizás incluso cientos, seguidos por el regreso de las condiciones del máximo solar cerca del año 2012.


Manténgase sintonizado con Ciencia@NASA para obtener actualizaciones sobre el tema.


CAMBIOS FISICOS DE LA TIERRA

Publicado en General el 26 Agosto 2008 por La Voz de la Sierra de Santa Martha

La Tierra cambió con el tsunami

Los científicos de la NASA, que han estudiado el terremoto y posterior tsunami del 26 de diciembre de 2004 en el Sudeste Asiático, han calculado que éste cambió la forma de nuestro planeta: acortó sus días, aceleró su rotación, volvió más compacta la Tierra, desvió el Polo Norte en varios centímetros, levantó el fondo marino y modificó la densidad de las rocas de la zona.

El año 2005 inauguró nueva Tierra: la geografía de nuestro planeta ha cambiado como consecuencia de la catástrofe provocada por el maremoto del 26 de diciembre de 2004 en Indonesia, que también modificó el eje de la Tierra.

Los científicos de la NASA, que han estudiado el terremoto, han calculado que éste cambió la forma de nuestro planeta, acortó sus días, aceleró su rotación, volvió ligeramente más compacta la Tierra y desvió el Polo Norte en varios centímetros. Y lo más importante, que está totalmente confirmado: levantó el fondo marino y modificó la densidad de las rocas de la zona.

El año pasado, los científicos Benjamín Fong Chao, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, y Richard Gross, del laboratorio de Propulsión a Chorro, también de la NASA, explicaron que todos los terremotos tienen algún efecto sobre la rotación de la Tierra, aunque por lo general son apenas perceptibles.

Incluso – dijeron – la Tierra responde a cualquier evento que involucre el movimiento de masa, desde el clima hasta manejar un automóvil.

Pero, obviamente, el terremoto en Indonesia no fue uno de los sucesos comunes y corrientes.

Este devastador terremoto registró una intensidad de 9.1 en la nueva escala “de momento” (la escala de Richter modificada), con tres minutos y 20 segundos de vibración continúa en la región epicentral, convirtiéndolo en el cuarto temblor más fuerte en cien años.

Aquel movimiento sísmico se registró como resultado de la traslación de dos placas continentales sobre una falla en el lecho marino del océano Índico, dando lugar a un tsunami.

Fue el terremoto el que elevó el fondo marino varios metros sobre una superficie de miles de kilómetros cuadrados, ocasionando un maremoto. Así se indicó en el informe que fue elaborado por científicos de la Escuela de Ciencias Geológicas en la Universidad de Ohio (EE.UU.).

Así quedó el planeta Tierra

Ambos científicos se encuentran calculando constantemente los efectos de los terremotos sobre la forma de la Tierra y su rotación, así como también cambios del movimiento polar.

De acuerdo a sus últimos cálculos, el terremoto del 26 de diciembre desvió la posición media del Polo Norte de la Tierra unos 2,5 centímetros (1 pulgada) en la dirección 145 grados longitud este, la dirección general de Siberia oriental, más o menos hacia Guam en el Océano Pacífico.

Pero este movimiento sigue una tendencia sísmica a largo plazo identificada en estudios anteriores. Es decir, quienes hacen los mapas no deben preocuparse, porque la Tierra se tambalea tanto en su propio eje, que dicho desplazamiento solamente se sitúa en la ubicación promedio del Polo.

El sismo afectó también la forma de la Tierra. Los expertos calcularon que el achatamiento de la Tierra en los polos (aplanada en la cima e hinchada en el Ecuador) disminuyó una pequeña cantidad, aproximadamente una parte en 10 mil millones.

El mayor maremoto de los últimos cuarenta años ocurrió en las profundidades del Océano Índico cerca de Sumatra la mañana del domingo 26 de diciembre de 2004. Este maremoto que duró tres minutos y medio originó enormes olas que azotaron a más de doce países y dejaron miles de muertos y a millones desamparados.

A las 8:00 a.m. hora local, a unos 160 kilómetros de la costa de la isla indonesa de Sumatra, dos placas tectónicas se reacomodaron a unos 30 kilómetros por debajo del nivel del mar. El resultado fue un maremoto de magnitud 9.0 en la escala de Richter.

Regiones del lecho marino se levantaron y desplazaron trillones de litros de agua que generaron un tsunami, una serie de enormes olas de más de 15 metros que rápidamente viajaron a través del Océano Índico. Los olas tardaron entre 15 minutos y 7 horas en llegar a las diversas costas. El oleaje alcanzó incluso la costa este de África, localizada a unos 4,500 km.

Mar adentro, las olas del tsunami viajaban a 800km/h, pero tenían una altura de unos 50 centímetros. Cerca de las costas, en cambio, no rebasaban los 30 km/h, pero llegaban a medir 15 metros.

Este terremoto fue inusualmente grande: aproximadamente 1.2 kilómetros de la placa Indoaustraliana se hundió unos 20 metros por debajo de la placa Euroasiática. Estas placas se reacomodan un promedio de 6 cm al año, pero esta vez la falla se modificó el equivalente a 330 años de actividad.

Se sospecha que la energía liberada durante este terremoto modificó la velocidad de rotación de la Tierra y provocó que el día se acortara una fracción de segundo. Alteración que los humanos no podemos percibir.

También se cree que Sumatra y algunas islas cercanas pudieron haberse movido hacia el sur. El estudio de imágenes satelitales permitirá determinar estos cambios físicos exactamente.

La provincia indonesa Banda Aceh es la más afectada por el maremoto. Poblaciones completas han desaparecido. El número estimado de muertes ya rebasa los 160,000 y sigue creciendo. Los miles de sobrevivientes de Somalia, Kenya, Tanzania, Maldivas, Sri Lanka, Malasia, Indonesia, India, Myanmar, Bangladesh, Seychelles y Tailandia están en enorme necesidad de comida, medicinas y agua potable.